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7 de noviembre de 2014

sigue siendo el verte.

mi color favorito sigue siendo el
verte. y todo lo que viene detrás, incluido el recuerdo que no se rompe y me está rompiendo por dentro, y resquebraja las cuerdas que sostienen el equilibrio que me une los extremos. a dónde irá todo el tiempo empleado en lo que pudo haber sido y acabó (no siendo). todo eso que oro parecía y
platano 
era.

20 de octubre de 2014

te quiso a morir (y ahora se muere).

yo no quería que me recordaras como la chica que te quiso a morir y ahora se muere. como la que escribe cursilerías a diario aquí porque es la única forma de sentirte no lejos. no quería que me pensaras como la que va por la calle mirando al suelo sin echar la vista al frente, que compra libros de segunda mano y los lee en voz bajita dentro del autobús mientras evita llorar si ponen tu canción favorita. la que esconde momentos de esquinas y ciudades y se echa a fumar por desvanecer la realidad entre tanto humo. no quería ser la que deja postales en cada buzón de tus nuevas casas y que acaban en cajones y cajas de cartón, cogiendo mierda en el sótano. ni la que deja cartas a medias por no tener tu recién estrenada dirección, ni la que se inventa historias porque la suya le supera. tampoco la que escucha su grupo favorito pensando que tú estás escuchando el mismo también, al otro lado del mapa. no quería que pensaras en mí como la loca del coño que apostó y perdió el corazón y parte de esternón en aquellos planes que aún escuecen los ojos. ni la que quería llevarte consigo sin tener ni puta idea de a dónde os dirigíais. 
yo solo quería una casualidad más, que me besaras por la noche, y me levantaras con el café de media mañana, en una de tus cienes de tazas coleccionables.


quizás que estés leyendo esto sea esa casualidad
yo también estaba pensando en ti.

7 de octubre de 2014

la sietemesina que se muerde la cola.

a veces pienso que escribo para llamar tu atención (inconscientemente), y ver si así cambia algo; una conversación a deshoras, alguna noticia de allí, un echar de menos. otras veces pienso que tendría que ponerle un límite a todo este sinsentido de acabar hablando sola, y dejar de escupir cursilerías que
probablemente, 
no estés leyendo. 
¿no?

5 de octubre de 2014

mira, el frío.

no me digas que mientras paseáis de la mano no has pensado ni un sólo segundo en los kilómetros que nos separan. que tu corazón no se ha congelado por las dudas en mitad de alguna canción o de esa taberna con mapas -cuando el mundo se derrumbaba ahí fuera mientras nosotras nos enamorábamos allí dentro-.
dudas que inundan de imposibles la cabeza.

mira, el frío ha vuelto a salpicarme, impasible, en la ventana.

2 de octubre de 2014

puestos de castañas.

el verano acaba de decir adiós,
con mucha seguridad y firmeza
y ha dejado paso a las lluvias de otoño
y su tedioso frío
y los enamorados que se agarran de la mano
mientras se dirigen a los puestos de castañas.
necesito darme una tregua y descansar
de todos estos sentimientos raros
que me estrujan los huesos.
hoy tenía muchas ganas de escribir
y hablar sobre todo lo que está acontenciendo 
y sobre lo que nada ocurre.
pero no sé que me pasa
que llevo más de una vida
y varios inviernos
sin saber cómo acabar las historias,
cómo empaquetar los recuerdos
o cómo terminar las fras

30 de septiembre de 2014

lo obvio.

¿qué pensar cuando se junta la chica de las exclamaciones con la que fue nuestra ciudad de encuentro, pero esta vez en otro momento, en otras circunstancias, con otra persona?

28 de septiembre de 2014

tu sei lì.

ti penso, è certo, e non mi interessa con chi tu sei o dove ti trovi adesso. perchè la veritá è che lo so tutto, ma anche so che non posso fare niente. tu sei lì, io sono qua, e io non posso fare niente.
niente.