30 de junio de 2013

he llegado para enredarme en los días de sol y en las tardes de cloro y de música. he venido para esperarme y con ello encontrar algún resto de mí de aquella tormenta que nos prometimos, sin ser conscientes de que la tormenta éramos nosotras. yo siempre he sido más nostálgica que melancólica.
pero me sigue matando toda la indecisión
y las conversaciones que no sabes
ni interrumpir ni continuar.

y aún no sé cómo empezar a desquererte
si yo aún te prequiero.

15 de junio de 2013

algún día, dentro de muy poco tiempo, 
te voy a regalar unas sábanas sin horarios 
de apertura ni de cierre 
para que me cuentes 
todos los orgasmos que me pertenecen.

13 de junio de 2013

estoy empezando a construirme castillos de piedra. y que la arena sólo me sirva para quitármela de los pies después de bañarme en la orilla. estoy leyendo conversaciones que un día tú leerás.

imagínate una verdad
bien, pues justo será eso.

12 de junio de 2013

a lo mejor en otra (v)ida.
a lo mejor a la vuelta.

10 de junio de 2013


traes verano y risas
y palabras que caen de tu boca
y se dirigen a mis labios.
la satisfacción del calor
y mis manos retorciéndose en tus rizos.
cientos de historias que contarte
sin que haga falta preguntarme.
una cama en la que dormir juntas
y despegarnos las sábanas entre café.
los atardeceres despidiéndose 
de todo el planeta.
palabras extrañas 
guardadas en una mochila.
un vaso de vino ardiente
y humo detrás de tu silueta.
aire de aroma a sal
que nos pertenece.
un mensaje a media noche.
moragas donde perdernos
o encontrarte a miles de millas marinas.
la arena que queda entre los dedos
y de la que cuesta desprenderse.
saborear la vida y los sentidos
la alegría del ahora.
la alegría del tenerte o no
pero celebrar que seguimos vivas.

9 de junio de 2013



¿y si nos encerramos 
en esa casa e hibernamos 
todos los besos 
que me debes?

algunas personas no deberían acabarse nunca. 

5 de junio de 2013

soy aroma de algún recuerdo. mantengo los pies en el suelo y aún así tengo pánico a las alturas. me creo parte de la sinrazón y la pierdo cuando la apuesto con alguien. y ella ahora rellena las venas con historias de otra gente, llena las playas que hablaron de nosotras, llena su habitación con otros claroscuros que no me corresponden y llena su sonrisa que se vació con mis mordiscos.

junio no entiende de lluvias, ni de playas, ni de personas.